Siete señales que te dirán si es hora de abandonar el sueño de la empresa propia

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“Dad una máscara al hombre y os dirá la verdad “- Oscar Wilde

Tal vez muchos de nosotros estamos en el camino de emprender una empresa, el sueño de independizarse parece muy atractivo para muchos en la actualidad; pero este sueño se puede convertir en una verdadera pesadilla, si no somos realmente conscientes de la realidad. Es cierto que para ser un emprendedor hay que tener una alta dosis de persistencia, paciencia y ni que decir de ser verdaderamente positivos; pero muchas veces estamos tan decididos en nuestro sueño, que nos olvidamos los limites, y es ahí donde comienzan a surgir los problemas.

1. Discutes mucho con tus socios:
Algunos dicen que es lo más normal del mundo, siempre y cuando estas no sean diarias, es ahí donde debemos empezar a preocuparnos; y pensar mejor, si – ¿debo seguir con esto?, ¿mi socio tiene la misma meta que yo?

2. A punto de romper con tú pareja o tu familia:
Si bien es cierto para realizar un proyecto con éxito, debemos de enfocarnos al 100 %, pero todo tiene un límite. Recuerda que el tiempo perdido nunca se vuelve a recuperar, además el estar con la familia y/o con tu pareja, te ayudara a despejar la mente, ya que una mente relajada, es la más indicada para tomar mejores decisiones.

3. El rendirte no te hace un fracasado:
Muchas veces, vemos condicionadas nuestras acciones hacia los demás, pensamos que si nos rendimos, las personas de nuestro entorno pensaran que somos unos fracasados. No hay que verlo tanto así. A veces detenerse no significa rendirse, significa que tomaste un respiro para seguir adelante.

4. Tienes demasiadas deudas y no puedes con ellas:
A veces los negocios son tan similares a los juegos, nunca hay que apostar todo, y nunca debes hacerlo tan pronto. Muchas personas dejan de ser conscientes de que sus deudas crecen y que están ante un verdadero peligro, no solo el de fracasar en la empresa; sino también el de quedar endeudados. Es aquí tal vez en donde debemos colocarnos un freno, y ser un poco realistas.

5. Andas mal de salud
Es cierto que para ser un emprendedor hay que estar un poco loco, en el sentido figurado; pero cuando esta locura es demasiada, tiende no solo afectar en el mejor de casos tu estado emocional; sino que también puede llegar a atentar contra tu salud, algo que obviamente truncara cualquier actitud emprendedora.

6. Tus inversionistas, te dicen que abandones
Textualmente me dijeron que estaba “malgastando mi tiempo” con un proyecto que no tenía futuro. He tardado 6 meses después de esa conversación para aceptar lo que me dijeron.

7. Pasas de ser optimista a ser un soñador tonto:
Antes de tomar la decisión pensé que la cosa todavía se podía salvar. Cosas que no se había conseguido resolver en años ahora, ahora tenía la plena convicción de que se resolverían en meses. Error.

A veces, abandonar no es de cobardes, sino de valientes; ya que, el dejar nuestro sueño, es para algunos un verdadero tormento. Pero hay que ver siempre el lado positivo, y es que ganamos experiencia, y eso es algo que no tiene precio.